Rafael Moga Camacho.-  Fue un magnifico portero. Buen planta y autoridad debajo de los palos.  Eso le permitió jugar en los equipos más importantes de nuestra geografía provincial al igual que muchos de sus compañeros que, como él, se hicieron futbolistas en las categorías inferiores del Linares C.F.

   Juan Antonio Mendoza,  fue otro de los muchos jugadores que recalaron en el Recreativo Bailén, C. F., de la mano de aquél fenómeno técnico de los banquillos llamado Julio FernándezChicote. Mendoza, estuvo tres temporadas en el “Recre” defendiendo los colores del equipo bailenense, ofreciendo a los aficionados locales actuaciones dignas de todo elogio.

   Juan Antonio, con un nievel humano a la altura de su calidad como portero, dejó en su paso  por  el Recreativo de Bailén, un buen recuerdo y muchos amigos con los que,  al cabo de los años, sigue manteniendo esa amistad que nace de los buenos vestuarios. Fue un portero alto, con buena planta, como le gustan a todos los técnicos, ejemplo el italiano Fabio Capello. Por su estatura era difícil que los rivales le sorprendieran por alto pero, además, tenía muy buenos reflejos en todas sus intervenciones y una excelente coordinación, lo que arrojaba un alto porcentaje de aciertos en sus actuaciones. En definitiva, era un seguro para todos sus equipos.

   Juan Antonio Mendoza, tuvo una muy buena trayectoria en los numerosos equipos de nuestra provincia en los que ha militado, comenzando en el Linares B., pasó también por el Recreativo de Bailén, volviendo tras su paso por el “Recre” al equipo linarense en Segunda División B, después estuvo en la U.D. Carolinense, Ibros y Úbeda C.F. coincidiendo tres temporadas en este equipo con técnicos como Chicote y Gregorio Manzano. Estuvo también en el Torredonjimeno, de Montijano y otra más en el C. D. Villanueva entrenado por Paco Sabiote. Se retiró de la práctica del fútbol con 33 años, después de una larga trayectoria y brillante trayectoria en el balompié provincial.

Juan Antonio Mendoza, además de sus excelnte condiciones, tuvo la virtud de terminar siendo, en todos sus equipo, “un jugador de club”. Sin duda esa condición es una de las muchas razones por las que, después de muchos años de retirada, Mendoza sigue formando parte de ese grupo de elegios a los que, en el fútbol de la provincia de Jaén se les recuerda y se le señala como “Leyendas”. Personalmente me considero afortunado, también en el caso de Antonio Crespo, de haber coincidido con jugadores de este nivel deportivo y humano.

Deja tu comentario

¡Escribe tu comentario!
Introduce tu nombre

− 1 = 1
Powered by MathCaptcha