El fútbol es una gran tela de araña. Crece, se extiende y termina conectando puntos distantes. Esa condición del fútbol nos ha llevado a Lucía, sevillana y bética. Su abuelo Emilio Fernández, vivió, trabajó en Jaén, dejó rastro de su beticismo y cultivó amigos para siempre. Muchos años después, Palabra de Fútbol, encuentra a la nieta de Emilio, cumpliendo sueños y jugando en el Real Betis Femenino. La calidad de la joven jugadora y su proyección dentro del fútbol femenino nacional, han conectado la memoria de su abuelo y sus encendidos relatos heliopolitanos, con la actualidad y con la atención que Palabra de Fútbol pone en las competiciones de fútbol femenino.
La temporada ha sido deportivamente dura para Lucía en lo colectivo, porque el Real Betis pierde la categoría, pero en lo personal se siente
realizada y piensa que va escalando y cumpliendo objetivos.
Tiene 20 años, juega de lateral por ambos lados y ha desempeñado también el papel de defensa central. Su margen de crecimiento y una
ilusión desbordante, se muestran como las herramientas más eficaces para seguir en esa lucha, que es el fútbol cuando llegas a la élite.
¿De cuándo viene tu afición por el fútbol?
Empecé a jugar en la calle, siempre con niños. Los primeros pasos los dí en el equipo de mi barrio, el San Roque Balompié, en benjamines y alevines. Mi afición al fútbol creo que empezó cuando nací. Si lo pienso bien, no recuerdo un cumpleaños o cualquier fecha especial de mi vida en la que no haya pedido, un balón o una camiseta de fútbol. En el San Roque, jugué un año con niños. Al año siguiente, mi club hizo el equipo femenino que jugaba también contra niños. Allí jugué tres temporadas y luego, cuando el Real Betis hizo el equipo de Primera Alevín, empecé a jugar allí. Llevo en el Real Betis desde los diez años.

¿La última temporada ha sido difícil en lo colectivo pero en lo personal cómo la valoras?
La verdad es que en lo grupal no ha sido buena. Hemos descendido con el filial y con el primer equipo. En lo que se refiere a mí, en lo personal, tengo que estar contenta. En ese aspecto ha sido una campaña muy satisfactoria, ya que conseguí debutar con el primer equipo en la Copa de la Reina, contra el Málaga CF, con titularidad y haciendo un buen partido y más tarde debuté en el primer equipo contra Osasuna.
La temporada ha sido importante para mí por el aprendizaje. En la faceta deportiva creo que he crecido y en lo humano también he sumado cosas. El balance general, para mí, ha sido muy bueno.
¿Quién ha influido de forma especial en tu carrera hasta el momento?
Mi familia. Mis padres y mis hermanas, son mi apoyo permanente. Siempre han estado ahí, con ánimos y llevándome de un lado a otro, cuando tengo que jugar. Ellos, desde el primer momento, han sido estímulo y ayuda para que yo siga jugando y tratando de conseguir mi sueño, que es el de ser futbolista profesional.
¿Cuáles son tus metas dentro y fuera del fútbol?
A medio plazo lo que quiero es poder compatibilizar mis estudios con el fútbol. Todavía, en este momento desgraciadamente, es muy difícil poder vivir del fútbol femenino. En el terreno deportivo, a lo que aspiro es a consolidarme y a crecer en aspectos físicos, tácticos y técnicos, que me ayuden a tener la máxima regularidad en mi rendimiento. A largo plazo mi objetivo es debutar en “Liga F”, conseguir una carrera estable y poder vivir de ello”.
¿Cómo te definirías como jugadora?
Creo que soy una jugadora con mucha capacidad de trabajo, constante, con mucha capacidad de sacrificio vamos, que me dejo la piel en el campo, y que apuesto siempre por lo colectivo y no por lo individual, la humildad es algo fundamental siempre.
¿Qué importancia le das a la mente en la práctica del deporte?
El trabajo mental es muy importante en el deporte, es fundamental en tu rendimiento. Los aspectos psicológicos pueden marcar tu rendimiento en el campo. Tu estado mental marca la diferencia entre un rendimiento normal y otro excelente. Influye mucho en tu confianza, en la concentración y en la capacidad que tengas para superar las dificultades que te vayas encontrando en el camino.
¿Crees que los clubes le conceden la importancia necesaria al trabajo mental en las categorías base?
Sinceramente creo que todavía no y es una pena. Es verdad que se han dado pasos gigantescos en el Fútbol Femenino en estos últimos años, pero no podemos negar que todavía hace falta más trabajo en la psicología deportiva en las categorías base. Además, a veces, cometemos errores por contradicciones ya que, por un lado, decimos que son niñas que están en formación y que juegan para divertirse pero, cada fin de semana, a las niñas se les exige competir como profesionales pero sin haberles dado esas herramientas necesarias para poder gestionarlo. Los clubes invierten en sus campos, en sus materiales, en la ropa…pero nos olvidamos que lo que realmente mueve esas piernas son sus cabezas
¿Cómo llevas la conciliación del fútbol con las actividades las académicas?
La conciliación va bien, pero es muy complicado, requiere muchísimo esfuerzo. No tengo el mismo tiempo que el resto porque, una parte muy importante lo dedico también a mi trabajo deportivo. Soy consciente de mi elección y, poco a poco, con trabajo y constancia se va sacando todo.
¿Hay alguna jugadora o jugador que sean tus modelos deportivos y por qué?
Desde que era muy pequeña ha sido Bea Parra, una jugadora española que se retiró hace tres años. Es mi espejo deportivo y he tenido la suerte de aprender mucho de ellas porque fue mi entrenadora aquí en el Real Betis. También otra jugadora a la que admiro mucho es Virgy García, exjugadora y la entrenadora que tuve en el primer año y que fue la que me puso a jugar en el lateral izquierdo siendo diestra y, a día de hoy sigo jugando ahí. También me fijo mucho en jugadoras extranjeras como la francesa Sakina Karchaui o la inglesa Lucy Bronze y de españolas me gustan Amaiur Sarriegui, Enma Rodríguez y Nerea Nevado.
¿Siempre has sido del Real Betis?
Siempre he sido del Real Betis. Desde que tengo uso de razón soy del Real Betis y siempre lo voy a ser, por eso haber podido debutar este año con el primer equipo, ha sido cumplir un sueño.
¿Qué piensas de los árbitros y de su trabajo?
Los árbitros tienen un trabajo muy, muy complicado y a la vez muy poco valorado. Ejecuntan bajo una presión enorme y deciden en milésimas de segundo gestionando, al mismo tiempo, las protestas de jugadores y las tensiones de la grada. Muchas veces nos quejamos de ellos y nunca pensamos en todo lo que ellos pueden sufrir y soportar.
















































