Mundo fue jugador del Real Jaén y tiene una relación viva con la ciudad. Mantiene amistades y guarda un gran recuerdo de su paso por el Real Jaén. Ha jugado en Elche, Albacete, Andorra, Alcoyano, Huesca y Real Jaén. Hoy nos deja recuerdso y opniones osbre el partido que se juega a la una de la tarde.
Llegué a Jaén en la temporada 82/83, usando una fórmula que había entonces para jugadores jóvenes, que se llamaba “cambio de residencia”. La temporada anterior había estado jugando cedido por el Elche en Albacete, ascendimos, hice una buena temporada y para mí fue una experiencia importante y muy especial porque era la primera vez que salía de casa. Volví a Elche, hice la pretemporada con el equipo, al que entrenaba Carriega, y vi que iba a ser muy difícil jugar en el primer equipo. Recibí una llamada de Juan de Dios del Real Blanca, “Juande”, que me propuso ir a Jaén. No me lo pensé y antes de que en Elche pudieran hacer nada, ya estaba en Jaén. Aquel año empezamos con Carmelo Cedrún de entrenador y lo terminamos con Lalo. En febrero de aquel año tenía que irme a la mili pero se pidió una prórroga de tres meses para la incorporación y el Real Jaén se movió después para que pudiera jugar en la SD Huesca, porque yo estaba destinado en Zaragoza. La verdad es que no hice mili porque entonces, ser futbolista tenía ese privilegio. Al año siguiente, casi vuelvo con el equipo en Segunda A, pero no hubo suerte en aquel partido del Antequerano.
Volví con Juanjo de entrenador y terminé con Ruiz Sosa. En Jaén siempre ha habido mucha exigencia con el equipo y yo lo experimenté en esos años. Dos temporadas, cuatro entrenadores. Personalmente a mí me trataron con mucho cariño y mucho respeto.
En ese periodo estuviste a punto de ir al Castilla pero se truncó. ¿Qué pasó exactamente?
Cuando terminé mi contrato con el Real Jaén, yo quería renovar pero, además, pedí contrato profesional. El Real Jaén me daba las cantidades que yo planteaba, pero no aceptaba el cambio a profesional porque, como casi siempre, había muchos problemas económicos. El Andorra, desde que jugué en Huesca, se interesó por mí y en ese momento volvió a hacerme una oferta. En Andorra pagaba muy bien y me hacían profesional. Cuando estaba viajando para firmar con el Andorra me llamaron del Real Jaén para que volviera y hacer el contrato en las condiciones que yo quería. Cuando llegué, me volvieron presentar el mismo contrato pero, otra vez, amateur. Ya no lo pensé más y firmé por el Andorra. En ese momento el Castilla estaba buscando un jugador de mis características pero que estuviera libre. Fernández Trigo, del Real Madrid, llamó a mi casa y dijo que estaban interesados en que jugara en el Castilla. Hablé con el Andorra pero se cerraron a dejarme salir y allí terminó mi opción de jugar en la cantera del Real Madrid. Lo que hubiera pasado después, nadie lo sabe…

¿Qué entrenadores y qué jugadores te ha dejado el fútbol que todavía hoy recuerdes de manera especial?
Hay muchos, he estado en muchos equipos. En Albacete recuerdo especialmente a Julián Rubio, el entrenador. Tuvo una gran carrera como futbolista y como entrenador también hizo cosas importantes. Luego fui a Jaén y el que mas me impresionó fue Anquela que luego, precisamente, firmó por el equipo de mi tierra, en el que yo me formé, el Elche. Por cariño y porque era un pedazo de futbolista, también en Jaén, Manolillo. En aquella plantilla había gente muy buena pero estos era buenísimos. En Huesca, Chera, Alejandro, de Coria del Rio, Ramón Calvo, que llegó a jugar en Primera División con el Valladolid y su hijo juega ahora en el Oviedo, Dani Calvo. Luego fui al Castellón y ahí tengo que recordar a varios de altísimo nivel. García Hernández, que luego fue al Real Madrid, Ibeas y Saura, el mítico Saura del Valencia. De Andorra tengo que destacar a Robi, que estuvo en el Salamanca y Atlético de Madrid. Del Alcoyano, donde estuve cinco temporadas, Chechu Delgado, que jugó en Primera con Elche, Murcia y Mallorca. Volví a Elche, ya al final de mi carrera, y tuve de entrenador a Crispi y a Julián Rubio.
¿Como es el Hércules?
Es un equipo que vive marcado por la rivalidad con el Elche y Alicante es una ciudad con muchas ganas de fútbol. En eso se parece mucho al Jaén. En casa empezaron muy mal, perdieron los dos partidos en casa y eso pueden acusarlo frente al Real Jaén. Han ganado dos partidos seguidos pero, insisto, en casa sienten mucho la presión de una grada que exige mucho. Como dato curioso, su máximo goleador, es un lateral que tiene mucha llegada pero, quizás, eso va en detrimento de la tarea defensiva. Es un equipo que, para mi, sigue siendo una incógnita. Debe cambiar mucho si quiere llegar al final con opciones de ascenso.
¿Qué le dirías a la afición del Real Jaén?
A los aficionados les diría, que sigo al equipo, que veo por la tele sus partidos y que me encanta el ambiente del Estadio de la Victoria. Los aficionados del Real Jaén tienen que ser exigentes pero también conscientes de la categoría en la que están y contra los equipos que van a competir. Lo más importante es que esté siempre del lado del equipo, en lo bueno y en los malo.



















































