Entrevista con Manuel Herrero, que pueden tener también en la versión papel, fotos e historias de un ascenso, que pueden recoger de forma gratuita en la tiendad del Real Jaén CF, en la sede de Jaén Paraíso Interior y en el Patronato Municipal de Deportes. Repaso a los momentos claves y reflexiones deportivas y humanas del entrenador con más ascensos de la historia del Real Jaén.

Manuel Herrero Galaso (Andújar, Jaén, 1970). Entrenador de fútbol. Actualmente entrena al Real Jaén CF con el que ha enlazado dos ascensos, llevando al equipo de Tercera a Primera Federación.

Herrero ha proyectado siempre, ya sea desde el campo, desde un banquillo o desde los despachos, la imagen de un volcán perfectamente sereno, en permanente ebullición, pero equilibrado y distante del aspaviento o de la liberación gestual a la que invitan ciertos espacios. Es el paradigma del hombre tranquilo.

La carrera deportiva de Manuel Herrero le llevó del histórico Iliturgi CF al Real Jaén CF y desde ahí inició un camino en el que sigue como técnico. Salió del conjunto blanco para conocer, en aquel viaje junto a Manuel Chumilla, las sensaciones de jugar en Primera División con el Real Valladolid. Jugó en el Córdoba CF, Granada CF y ascendió a Segunda División con Nastic de Tarragona y C.D. Málaga. Herrero cerró su ciclo como jugador fútbol en el Real Jaén CF en 2006.

Ha sido director técnico del Real Jaén CF (2009). Después se hizo cargo del banquillo del equipo durante cinco temporadas en las que logró su primer ascenso, a Segunda División, para también experimentar la frustración, forma y fondo, de un descenso.

En 2015 tomó la riendas de otro histórico, el Hércules CF para pasar después por el banquillo de la SD Ponferradina, UD Melilla y Real Murcia. Como técnico, vuelve al Real Jaén para convertirse en el primer entrenador de la historia del club que consigue tres ascensos.

¿Qué sensación tienes, más como persona que como entrenador, después del final de temporada y tras renovar tu contrato con el Real Jaén?

La sensación que tengo es de felicidad de gratitud por las muestras de cariño de los aficionados del Real Jaén. Es una alegría verles así por este ascenso que hemos conseguido. Es muy bonito. La renovación en lo personal, seguir aquí en Jaén, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas son que no puedo estar cerca de mi mujer y las buenas que,estando aquí puedo estar cerca de mis hijos, de mis padres y de los amigos que tengo en Jaén. Por desgracia, cuando estás en el fútbol no se puede tener todo.

Después de tanto tiempo, como jugador y como entrenador, ¿Te acostumbras a depender de los pequeños o grandes detalles para que se reconozca el trabajo?

Te acostumbras… yo diría que te resignas. En fútbol sólo vale ganar. Si no ganas, hagas lo que hagas, parece que no has hecho un buen trabajo y, al final, sólo tienen reconocimiento los que ascienden o los que llegan a playoff. Sin embargo hay jugadores y entrenadores que, en proyectos humildes, hacen cosas de mucho valor como salvar una categoría que puede llegar a ser más complicado que ascender en un proyecto ganador. Por desgracia en el fútbol sólo se reconoce al que gana

¿A qué achacas el cambio del equipo de la primera a la segunda vuelta? ¿Se puede reducir a los refuerzos o, al terminar todo, tienes otras claves que lo explican?

Es verdad que en la segunda vuelta, con la llegada de de algunos jugadores, nos ha hecho un equipo más equilibrado y con más recursos ofensivos y defensivos pero en la primera vuelta, hasta el partido del Linares, el equipo estaba compitiendo muy bien. Aquella derrota y en ese partido, nos hizo mucho daño a nivel psicológico. Además, si le sumas, que luego vino una etapa de lesiones que nos impidió contar con jugadores importantes. Tuvimos un mes y medio, entre noviembre y diciembre, complicado. En cualquier caso el equipo, pese a no tener buenos resultados seguís compitiendo y no le perdía la cara a los partidos. Para mí el punto de inflexión fue el partido en el campo del Aguilas, cuando ellos iban primeros. Aquel empate hizo cambiar la dinámica y el equipo, a la vuelta de las vacaciones, volvió a competir muy bien. Incluso, antes de que llegaran los refuerzos invernales, el equipo recuperó las sensaciones y volvió a coger en buen tono.

¿A qué se agarra, cómo se motiva, un entrenador cuestionado en Navidad para seguir y, no sólo cumplir, sino superar el objetivo?

La verdad es que me sentí cuestionado, solamente, por una parte de la afición pero sabía que tenía el respaldo de mis jugadores y de los propios dirigentes, que siempre me transmitieron tranquilidad y confianza. Al final mi principal confianza, era el trabajo que veía hacer día a día a los jugadores, tanto en los entrenamientos como en los propios partidos. Pese a no conseguir buenos resultados, yo veía que el equipo competía y que podíamos cambiar la dinámica y volver a ser competitivos como a principio de temporada. Luego, eso también es cierto, que tanto Manolo Chumilla como yo, vimos la posibilidad de mejorar algunas posiciones en el mercado invernal y que creo que todos los refuerzos nos ayudaron a mejorar el equipo pero, eso también está muy claro, los jugadores que empezaron la temporada, con el paso de la competición aumentaron su nivel, creció su rendimiento y, al final, ha sido un trabajo de todos, de los que estaban de inicio y de los que llegaron después.

¿Cómo se gestiona una derrota como la del At.Malagueño y el golpe anímico que supuso, por tratarse de una oportunidad ideal consolidar las aspiraciones ?

La verdad es que fue una derrota dura, porque el inicio de partido fue muy bueno y merecimos adelantarnos en el marcador. Luego, la primera vez que se acercaron al área, nos marcaron un gol que nos hizo mucho daño y fuimos de más a menos en el partido. Por ocasiones no merecimos perder, tuvimos ocasiones para empatar como mínimo. Después del partido fue muy duro, muy difícil porque sabíamos que, a partir de ese día, sabíamos que de los cuatro partidos que nos quedaban, ya no se podía perder ni un partido más. Teníamos en el horizonte un partido marcado como espacial, que era el del UCAM Murcia. Sabíamos que ese partido lo teníamos que ganar.  Pese a todo, era consciente de que mis jugadores, después de la trayectoria que estaban haciendo, se sentían con fuerzas para lograrlo, como así hicieron.

¿Qué virtudes reconoces como fundamentales en tu equipo a la hora de explicar un resultado tan positivo a final de temporada?

Mi equipo era generoso en el esfuerzo, muy honrado en el campo, donde lo daban todo. A eso hay que sumarle que teníamos jugadores con buen pie, técnicamente buenos a la hora de asociarse y eso nos hacía un gran equipo dentro del terreno de juego pero, para mí, lo más importante eran las personas más que los futbolistas que formaban la plantilla. Cada uno de ellos ponían por delante al equipo, antes que su situación personal. Dentro del vestuario no había egos, erámos una familia donde todos nos respetábamos y eso es muy dificil de encontrar en el mundo del fútbol.

¿Cómo se logra la mentalidad que sirve para jugar con tanta jerarquía, partidos decisivos y ganarlos (UCAM Murcia) y para remontar partidos claves, en los que te juegas la temporada (Vitoria, Mallorca…) ?

El equipo, los futbolistas, no se veían inferiores a nadie. Sabían que esos equipos eran muy buenos pero que ellos, como equipo, podía ganarles porque ellos también lo eran y lo han demostrado en cada partido. Nuestro equipo ha hecho los mejores partidos ante los buenos equipos y en los momentos más decisivos, demostrando que estaban capacitados para ganar a cualquiera. Creo que una de las grandes motivaciones de mis jugadores era el poder demostrar que podían lograrlo. De hecho creo que el equipo, donde mejor ha competido, ha sido en la Liguilla, es donde mejor ha jugado.

¿Cómo hablaste y qué dijiste al equipo, a algunos jugadores concretos, en las prórrogas en las que se jugaba el ascenso? ¿Se ordena o se motiva?

Cuando llegas a ese momento, cuando has logrado llegar a la prórroga, es porque hay muchas cosas que estás haciendo bien y porque estás metido en el partido. Se trata, más que nada, de reforzar todas las cosas que estaban haciendo bien. En cada prórroga estábamos más cerca de ganar que de perder y, además, éramos conscientes de que a nivel físico habíamos llegado muy bien al final de temporada y que éramos superiores al rival. Lo que se hace nivel táctico, corregir y avisar de cosas que podían pasar en esos momentos, porque en esas prórrogas, sólo nos servía ganar. Se trataba de alertar para que no te sorprendiera el equipo contrario.

¿Tras el ascenso, con el trabajo hecho, te vino a la mente algún momento concreto en el que se puso la primera piedra para conseguir el segundo ascenso consecutivo. Un momento que marcara un antes y un después?

Para mí, el antes y el después, lo marcó el partido del UCAM Murcia. Teníamos que ganar para poder depender de nosotros y lograr estar en el playoff. Ganar ante un rival de esa entidad y hacerlo en su propio estadio, donde eran muy fuertes y jugándose como nosotros algo muy importante, nos dio una confianza tremenda. Eso nos hizo ver como equipo, que éramos muy fuertes y capaces de ganar a cualquier equipo, por muy complicado que pudiera ser. Era una fuente de confianza para atacar la Liguilla sabiendo, que aunque había equipos muy potentes en el camino, estábamos capacitados para ganar, no sólo los partidos de casa, sino que habíamos demostrado que podíamos ganar en cualquier campo. Al final, en los playoff, se demostró.

Lo humanamente más duro es decidir sobre el futuro de jugadores con los que has viajado hasta lograr el ascenso. ¿Te acostumbras o a eso no se acostumbra uno, por muy profesional que sea?

Personalmente, no me acostumbro. Soy persona antes que entrenador y no es fácil despedirse de jugadores que han ayudado a conseguir un ascenso, que han tenido un comportamiento ejemplar tanto en el terreno de juego como dentro del vestuario. Al final uno le coge afecto a todos ellos pero, en el fútbol hay que tomar decisiones dolorosas. Al final el club siempre está por delante del entrenador y de los propios jugadores. Se trata de seguir avanzando, de ir haciendo crecer al club. Vamos a competir en una nueva categoría, una categoría muy, muy exigente e impone un salto de calidad grande grande para poder competir bien.

¿Te preocupa que el haber logrado dos ascensos consecutivos genere un clima de euforia que separe los pies del suelo?

La euforia en los aficionados siempre se va a crear, lo que me preocupa es que esa euforia venga de dentro del club, de los propios dirigentes, del cuerpo técnico y de los jugadores. Como acabo de decir, la nueva categoría, nos exigen un salto de la calidad muy acusado. Más grande que el de Tercera a Segunda Federación. Vamos a vivir un año futbolísiticamente complicadísimo y debemos competir muy bien para conseguir el primer objetivo, que es el de la permanencia.

¿Crees que el ambiente futbolístico en Jaén está preparado para el posible sufrimiento, en una categoría en la que hay presupuestos poderosos y muchos equipos históricos necesitados de volver al fútbol profesional?

Creo que la inmensa mayoría de los aficionados no están preparados para una temporada que puede ser muy dura y en la que podemos a sufrir. Históricamente hemos sido un equipo que ha competido muy bien en la tercera categoría del fútbol español, aunque esta Primera Federación es superior a aquella Segunda B, en la que estuvimos muchos años pero las personas, en general, estamos preparados para disfrutar, para pasarlo bien y vivir momentos bonitos pero no estamos tan preparados para llevar bien el sufrimiento, es humano. Vuelvo a recordar que esta categoría es muy exigente. Vamos a ser nuevos en la categoría y eso también va a contar, seguramente habrá momentos complicados en los que se pierda más que se gane. Hay que trabajar para que, pese a todo, no suframos en exceso aunque fácil no será.

¿Qué bases son las que se deben poner inexcusablemente para consolidar la categoría. Qué es lo que no puede faltar?

Las bases de cualquier proyecto, de cualquier club de fútbol, es tener gente profesional en todas secciones para hacerlo crecer. En un equipo es fundamental la parte deportiva, si esta parcela funciona puede, llegado el caso, ayudar a salir de cualquier otro tipo de carencia que pueda tener el club en otras secciones. Si todo funciona muy bien y, a nivel deportivo, no se llega a los objetivos y el equipo no hace buena temporada, al final, el propio aficionado llega a tener la sensación de que todo es un desastre, cuando no debiera ser así, habría que saber diferenciar las cosas. Por desgracia en el fútbol, lo que prevalece es la parcela deportiva por encima de todo lo demás.

La parte que afecta a la vida personal es la que menos se conoce y de la que menos se habla cuando hablamos con los profesionales, pero suele ser fundamental. ¿Hemos deshumanizado al deportista, en este caso, nos olvidamos del entrenador como persona?  ¿Cómo llevas que los mismos que te critican durante media temporada, te ponga en los altares después de dos prórrogas ganadas?

¿Hay alguna solución para que los espectadores asuman que, en el deporte, como en la vida, se pierde más que se gana?

Es muy difícil, salvo que los espectadores hayan sido deportistas  en algún momento y supieran lo difícil que es llegar a cotas altas en cualquier deporte. Los deportistas que no llegan a cumplir sus sueños de jugar o entrenar, son muchos más que aquellos que si lo alcanzan. Cuando empezamos todos tenemos el objetivo de ser los mejores pero, al final, sólo uno logra ser campeón y unos pocos juegan el playoff. El deporte, en especial el fútbol, es muy complejo, todos lo buscamos pero sólo lo consiguen algunos, pocos.

¿Pensaste, antes de ascender, que de lograrlo ibas a hacer historia en el Real Jaén? Nadie, salvo tú, tiene tres ascensos.

La verdad es que antes no lo había pensado. Luego te das cuenta y te alegras, sobre todo por las personas que te aprecian y que te quieren. Por ellos la alegría es más grande. Es que, en el fútbol, es muy difícil conseguir un ascenso, imagínate tres, además en el club que más quiero y por el que me siento representado e identificado. Ojalá que este no sea el último ascenso y que podamos seguir disfrutando de alguno más en el Real Jaén, sería buena señal. Sé que es muy difícil pero hay que trabajar para volverlo a conseguir.

¿Qué mensaje dejarías a los seguidores del Real Jaén ante una  temporada tan difícil como apasionante?

Lo que les diría es que los vamos necesitar más que nunca y lo que les pediría es que tengan un poco de paciencia. La categoría es potente, iremos a campos muy bonitos y vendrán a casa equipos con una gran historia y con unas grandes aficiones detrás. Todos debemos valorar que hasta hace muy poco estábamos jugando en campos muy pequeños, con césped artificial y que ahora vamos a grandes equipos que vienen de categorías superiores, algunos han jugado mucho tiempo en Primera División. Les animo a que disfruten de todo esto y que nos apoyen, sobre todo en los momentos complicados que espero no sean muchos. Tenemos que estar juntos para conseguir el objetivo de la permanencia.

Manolo Herrero deja en esta entrevista sus perfiles más acusados: La serenidad, el realismo y la capacidad de creer. La persona y el técnico han descrito la alegría, la confianza y la necesidad de no levantar los pies del suele pese a la concatenación de éxitos que han supuesto las dos últimas temporadas. Tres ascensos con el Real Jaén CF, le otorgan la autoridad moral y profesional para pedir paciencia, apoyo y ambición. Luego, todo queda en manos del fútbol.

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