Gregorio Manzano Ballesteros (Bailén 1956). Manzano, tras un largo y brillante periplo por el fútbol español, se convirtió en uno de los más acreditados “exploradores” del novísimo fútbol chino. Es el primer técnico español que entrenó en la SuperLiga de aquel país. China daba los primeros pasos hacia la consecución de un marco en el que los jugadores foráneos dejaran de ser viejas glorías en su recta final, para optar a futbolistas en plena vigencia de facultades y juego.

Gregorio Manzano vivió ese proceso. Llegó y logró, al margen de objetivos con su club, ser nominado en todas las temporadas a mejor entrenador de la SuperLiga china. Ganó ese título en su primera campaña al frente del Beiijing. Pudo ser Seleccionador de China en el Mundial de Rusia pero no alcanzó un acuerdo en los tiempos del contrato. Ante su negativa la Federación China ofreció el cargo a Marcelo Lippi.

Antes de llegar ahí, Gregorio Manzano, atravesó un largo camino que le ha llevado a marcar números impensables entonces, para un educador que se cruzó con los banquillos de fútbol en Santisteban del Puerto (Jaén) en la temporada 83/84. Su historia como entrenador se puede contar y entender muy bien con números y con algunos nombres.

Su trayectoria habla del trabajo realizado, de logros importantes con equipos donde la mano del entrenador cambia cosas y de experiencias que sólo el fútbol puede dar. En competición no profesional ha dirigido 427 encuentros. Logró dos ascensos, a Tercera División con el Iliturgi y a Segunda B con el Real Jaén CF. Pasó, además de por Santisteban del Puerto, por el Villacarrillo CF, CD Villanueva, Úbeda CF Martos CD A partir de ahí sus caminos, los de Manzano y su tierra, se iban a separar para no volver a juntarse. Salió con destino al Talavera CF, compaginando la docencia y el fútbol, y tuvo su entrada en el fútbol profesional, por la puerta del CD Toledo.

En el fútbol profesional ha dirigido 15 temporadas en España y cinco en China. Ha conducido a sus equipos en Primera DivisiónSegunda División y SuperLiga en un total de 684 encuentros. Real ValladolidRacing de Santander; Rayo Vallecano; RCD Mallorca; Atlético de Madrid; Málaga CF; SevillaFC; Beijing Gouan; Shanghai Shenhua y Guizhou Hengfeng Zhicheng. Sumando las dos cifras Gregorio Manzano tiene a día de hoy, 1111 partidos dirigidos en todas las categorías.

Ahora, 43 años después, Gregorio Manzano va a tener tiempo de revivir los momentos que significaron el arranque de su carrera. Antes de los éxitos nacionales e internacionales del entrenador de Bailén, hubo un periodo fecundo que fue la base de todo lo que vino después. El próximo 26 de septiembre en Santisteban del Puerto, Manzanao va a recibir un homenaje y un baño de recuerdos y nostalgía. El equipo local, el Santisteban CF, y el Ayuntamiento de Santisteban del Puerto, se han unido para desarrollar una jornada de reconocimiento y con ese motivo, Palabra de Fútbol ha hablado con el técnico jienense.

¿En algún momento pensaste lo que se podía derivar de la decisión de hacerte cargo del equipo local?

En absoluto. Me había incorporado a mi puesto de docente en el instituto del pueblo y a lo largo de la temporada 82/83 conocía a las personas que llevaban el club, entre ellos a Luis Gómez, que era la persona que se encargaba de todos los asuntos relacionados con lo deportivo, las relaciones con los clubes y la secretaría técnica del equipo. Luis me propuso hacerme cargo del equipo, que estaba en Regional Preferente, y acepté el reto sin pensar en nada parecido a lo que pasó después. Era una categoría muy exigente. Aquella temporada se ficharon tres o cuatro jugadores de fuera, de Jaén y de La Carolina, y comenzamos la temporada jugando el primer partido fuera de casa, en Mojácar. Recuerdo que en nuestro autocar viajaron aficionados que acompañaban al equipo y, para algunos, aquel viaje fue muy especial porque nunca habían visto el mar y aquel día para ellos fue inolvidable, además ganamos el partido 1-2. Empezamos con buen pie y el siguiente partido también tuvo algo especial porque fue contra el Polideportivo Almería. El Almería había desaparecido tras su descenso y el sustituto natural entonces fue el «Poli». Aquello fue un acontecimeinto para el pueblo. El equipo llegó al pueblo el día antes del partido, pasearon por las calles de Santisteban y la expectación se disparó. El ambiente era de ilusión total. El rival tenía un potencial superior a nuestro y recuerdo que salimos a arriesgar poco y a protegernos para evitar que nos sorprendieran desde el principio. Aguantamos bien, defendimos con orden y ellos tenían el balón, lo tocaban mucho de un lado a otro pero llegaban poco y no pasamos apuros. En la segunda parte decidí arriesgar, jugamos con un delantero más y ganamos el partido 2-0.

El fútbol es muy exigente y en ese plano la familia siempre sufre en el reparto de tiempos. ¿Qué pasó el 8 de octubre del 1983?

Esa es otra historia. Yo me casaba el 8 de octubre y le dije a mi mujer que al día siguienteme iba a Ejido porque tenía partido. Los detalles te los puedes imaginar. Lo cierto que invité a Berguices y a su mujer a la boda y al día siguiente de la boda, muy temprano, nos fuimos para Almería. Habíamos quedado con el equipo en un restaurante de Adra. Cuando llegamos, recuerdo que casado la tarde antes, via al equipo muy relajado en el bar del restaurante y en algún caso con mucha alegría. la verdad es que me asusté al ver aquello porque, efectivamente, mi mujer y yo habíamos hecho un sacrificio grande. Estaba dándole vueltas aquello, cuando se me acercó Alfonso Ordóñez, uno de los jugadores de Jaén, y me dijo: «Mister, tranquilo, que nos hemos conjurado para ganar este partido como regalo de boda» y ganamos 1-2 en el campo de Santo Domingo. Al día siguiente yo me quedé en Aguadulce de viaje de novios y en la Hoja del Lunes, el Santisteban aparecía como líder de la claisficación en la Regional Preferente de Jaén, Granada y Almería…bien está lo que bien acaba.

Sin embargo la alegría dura poco en la casa del pobre…

Deportivamente estábamos bien, el equipo iba manteniendo una línea aceptable pero los problemas económicos nos complicaron mucho la temporada. Los rendimientos deportivos no tenían un retorno económico suficiente y empezaron los conflictos porque el Ayuntamiento no llegaba con la subvención prometida, la directiva entró en conflicto con el Ayuntamiento y terminó dimitiendo. Nos quedamos sin subvención, sin directiva, solos. Entonces empezó un periodo de muchas penurias. El equipo hacía las rifas del jamón, vendía lotería, las entradas de los partidos y nosotros poníamos los coches para los desplazamientos. Si el partido inaugural en casa, ante el Polideportivo Almería, fue una fiesta, la vuelta en Almería resultó una pesadilla. Nos pusieron el partido a las 12 de medio día y tuvimos que salir, en nuestros coches, a las cinco de la mañana. Competimos muy bien y llegamos al minuto 90 empados (2-2) y en ese momento en una falta clara a Luis Bonilla, de Arquillo, le metieron de un empujón dentro de la portería y nos ganaron 3-2. La imagen de aquel vestuario era desoladora. perder así fue durísimo.

Luego, además de los problemas económicos, la picaresca para poder seguir compitiendo…

Teníamos la plantilla que nos daba nuestra economía y en una ocasión nos encontramos con un partido, jugábamos contra el Banahadux, y no teneníamos futbolistas, no podíamos presentarnos y recurrimos a la picaresca. Tuvimos que falsificar fichas para poder jugar aquel partido. Cambiamos fotos, les hicimos aprenderse los nombres a los jugadores que suplantaban a los otros y nos presentamos. Todos los equipos conocían los detalles de las sanciones y en delegado del equipo local se dio cuenta que de había algo raro y en el descanso pidió al árbitro una revisión de fichas. Se hizo la revisión, pasamos el «examen y ganamos 1-3. Hay muchas anécdotas. A principio de temporada empezamos recibiendo muy pocos goles. Llegamos al partido contra la UD Carolinense y nuestros jugadores, la mayoría, no tenían botas de tacos. Nos regaron el cesped y aquello parecía una pista depatinaje. Nos metieron 8 y pudiero en ser uno para cada uno, porque les anularon 3. En el partido de vuelta, sobre albero, les ganamos por 4-0.

Fue una temporada muy dificil aunque, al final, algunos directivos volvieron, se formó otra Junta Directiva pero no para aportar dinero, sólo trabajo. Hablé con el Alcalde pero no hubo solución y acabamos como pudimos pero, pese a todo, fuimos el equipo de Jaén mejor clasificado en la categoría. Estaban con nosotros Carolinense, Torreperogil, Villacarrillo, Zambrana y Torredonjimeno. La verdad es que tuve un equipo muy bueno en lo deportivo y en lo humano. Ordóñez, Haro, Hurtado, Bonilla, Blas, Berguices, Juanito, Moraga…toda la plantilla estuvo a la altura y con grandes esfuerzos. había tres turnos de entrenamiento porque unos trabajaban, otros venían de fuera y otros tenían horarios incompatbles con la hora normal, total que yo empezaba a entrenar a las seis de la tarde y acababa a las once de la noche.

La segunda y última temporada fue una consecuencia lógica se los problemas de la anterior…

Empezamos con la renuncia de categoría. No había presupuesto para seguir en Regional Preferente y se decidió salir en Primera Regional. Se hizo cargo del equipo Francisco Martinez que hizo todo lo que pudo. Precisamente ahora el campo de Santisteban lleva su nombre, «Maestro Martínez». Los jugadores de fuera se quedaron en unas consiciones económicas mínimas y entrenando un día a la semana y no se jugó con la misma alegría que la anterior, el golpe para todos fue duro. Al final de aquella campaña me llamó el Villacarrillo y ahí empezaría el periplo por casi toda la provincial hasta que salí para ir a Talavera.

Santisteban del Puerto, los aficionados, la directiva, los jugadores, se portaron extraordinariamente conmigo. La despedida fue entrañable y mantengo un recuerdo maravilloso de aquel tiempo. No puedo desligar aquello, de todo lo que ha pasado después y por eso no puedo olvidar los años que pasé allí y las experiencias que acumulé y que me han servido. Siento un profundo agradecimiento hacia todos.

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