El fútbol es como un hilván, provisional. Ni la gloria ni la derrota permanecen, siempre hay un relevo para el éxito o un consuelo para el mal momento. Ganas, pierdes, pierdes, ganas es un bucle que juega con la alegría y la tristeza, para generar ese estado de ánimo que caracteriza a quien lo sigue o lo elige como profesión. Es una de las versiones de la vida más pasional, quizá menos razonable y que genera un sentimiento de fidelidad no comparable al del amor o el odio, estos pueden cambiar pero la fidelidad a un equipo jamás. Es algo difícil de explicar, para mucha gente, algo inefable.
Este deporte, tan intenso y tan amigo de los excesos emocionales, adolece de memoria, deglute y olvida como si no tuviera alma. Es una de las rémoras que tiene en su cámara de defectos un deporte tan universal y tan capaz de limar diferencias y unir. Esa realidad tan frecuente concede un valor especial a los gestos de recuperación, de agradecimiento y de proyectar el pasado en su verdadera magnitud.

El pasado sábado, en Santisteban del Puerto se rindió un homenaje sencillo, pulcro, profundo y lleno de la sinceridad que se firma con miradas, con alguna lágrima y con los abrazos que renuevan lazos de amistad, que unió el fútbol y que ya nadie podrá separar.
Gregorio Manzano, nació en Bailén un 11 de marzo de 1956 y al fútbol en Santisteban del Puerto, el 21 de diciembre de 1983. Francisco Sagra, Presidente del Santisteban CF, firmó la contratación de Gregorio Manzano ese día, mientras España obraba el milagro del 12-1 frente a Malta en Sevilla. Cuando José Ángel de la Casa gritó con la voz quebrada el último gol de España, no podía imaginar que en ese momento estaba naciendo un entrenador, con el que años más tarde tendría una estrecha amistad.
El domingo a las diez de la mañana entré en Santisteban del Puerto y buscando el camino más corto al Ayuntamiento pregunté a un señor cómo llegar, se ofreció muy amable a acompañarme y al presentarnos resultó que nos conocíamos desde hace más de 30 años. Era Francisco Sagra, el presidente que fichó a Gregorio Manzano para el banquillo del Santisteban y al que yo había entrevistado muchas veces en Radio Jaén. El trayecto fue corto pero en ese tiempo me regaló esta joya que acabo de contar. Coincidencia premonitoria de una firma que abría una gran carrera.
En el Ayuntamiento, con la agradable imagen de la Corporación completa respaldando el acto, Gregorio Manzano firmó en el libro de honor y recibió de Javier López, Alcalde Santisteban del Puerto, un recuerdo del día y del acto. Javier López, puso en valor la figura deportiva y humana del técnico bailenense y agradeció la vinculación con Santisteban de la que Manzano siempre hace gala .

Al acto también asistieron, en otro gesto que resalta la unanimidad de la iniciativa, José Alberto Rodríguez, Diputado Provincial y Alcalde de Beas de Segura, Miguel Contreras, Delegado de Fomento de la Junta de Andalucía y que, como bailense, también representaba al pueblo del entrenador.
Juanjo Armijo, Presidente de CF Santisteban, fue el motor del acto desde el principio y logró aunar los esfuerzos y reunir las voluntades para que todo fuera un éxito en lo formal y una muestra general de afectos y reconocimientos sinceros, en lo humano.

Entre el público, muchos de los jugadores que hicieron aquel milagro con Gregorio Manzano y dejaron a nivel de Andalucía una imagen ilustre del fútbol local en la temporada 83/84. Los Veteranos del Real JaénCF y los del Santisteban jugaron un partido en el Campo “Maestro Martínez” que terminó 1-1. Antes del partido se descubrió una placa en la que Gregorio Manzano pudo leer el agradecimiento del pueblo de hoy y del fútbol de entonces.
La victoria más aplastante se logró en el tercer tiempo, bajo una carpa que fue techo para ver cómo los amigos se reencontraban, se desempolvaban los recuerdos y yo, gracias al alcalde, a Miguel Contreras y a una de las concejalas del Ayuntamiento de Santisteban, Eva Fernández, descubrí la figura de José Antonio Quiles, autor de un libro interesantísimo que recoge historias, fotos, alineaciones, crónicas y estadísticas del fútbol local en el siglo pasado. Un autético tesoro del que hablaremos con el autor en en Palabra de Fútbol. El Presidente de la Peña Bética de Santisteban nos contó el deseo de recibir en el pueblo a Juan García Soriano, bético y primer internacional absoluto de la provincia de Jaén, nacido en Santisteban. Gabriel González y otro compañero de corporación compartieron con nosotros recuerdos y detalles del fútbol local, mientras Berguices, Blas, Miguelito Arcas, Esteban, Pirri, Victor Exposito y el resto de compañeros de este y de aquel tiempo, rememoraban momentos inolvidables y su relación con un entrenador que ahora es su amigo. El círculo del fútbol se fue cerrando, para acoger a su gente en una jornada muy especial en la que este deporte recuperó su versión más natural y mejor, la auténtica.
Gregorio Manzano rescató momentos e imágenes y asimiló el cariño que había en ese lugar y en aquella iniciativa, Más de 40 años no son nada cuando median memoria y corazón.


















































